Recaídas, sin culpa…

Mayta 6/07/2026

 

Y entonces Maricruz dijo:

—¿Por qué los libra damos consejos y no hacemos lo que decimos?

La miré a los ojos; mi cara de poker face evitó que una sonrisa se me dibujara en los labios. Parpadeé dos veces y levanté los hombros, como diciendo: “A saber…”.

Pero yo sabía perfectamente que tenía razón: daba consejos de finanzas y ya me había endeudado otra vez con cosas de Amazon. Cosas que, evidentemente, no necesitaba… pero que ya habían llegado a la casa.

Y entonces llegó la culpa.

Pensé, para mis adentros, que solo yo podía ir por buen camino y, de pronto, dar el volantazo nomás para sentirme viva. Como Elmo, en modo emo. ¿No han visto ese clip? Aquí se los dejo:

Ya habíamos salido de deudas… y ya estábamos otra vez en lo mismo.

Para no hacer el cuento largo: ese año solo llegué a diciembre. Ya no hubo renovación de contrato. No, no, no. Ya no.

Ahí aprendimos varias cosas: que las deudas no esperan; que hay que hacerle caso a los sueños del “yo del futuro”; y que quienes saben de finanzas tienen razón cuando dicen que conviene tener ahorrado X meses de gastos.

Que toca apechugar y tratar de salir adelante.

También es verdad que los bancos te van a acosar por teléfono, que tu calificación en buró se puede ir a números rojos y que puedes esconderte de los bancos y los cobradores durante un rato… claro, si no tienes propiedades a tu nombre. Porque ahí sí: te pueden llevar a un juicio mercantil y dejarte en los huesos.

Ese último párrafo no es el más “bien visto”, pero si algo hace es ahorrarte años de culpa. Y, de verdad, eso ya es bastante.

Para todo hay solución. No se agüiten. Aguanta: tú puedes.

Top 3 consejos para repetirte cuando tropieces con la misma piedra. Procede a darle play al Chente.

  1. No gastes más de lo que ganas.
  2. Ten presentes tus objetivos a largo plazo.
  3. Piénsalo bien antes de meter las patotas.

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