Top 10 de tips para dejar de gastar a lo desgraciado

Mayta 6/28/2026

 

1. El truco del carrito abandonado

Mete las cosas al carrito de compras y déjalas ahí. Si sientes que te estorban, puedes moverlas a la lista de deseos con un solo botón. Date un tiempo antes de pagar.

2. Dale un nombre al sentimiento

Sé honesto contigo mismo y pregúntate: ¿Qué es lo que siento en este momento? ¿Es una necesidad real o un simple capricho?

3. El efecto "antojo" de las redes

Muchas veces navegamos por aplicaciones y aparecen anuncios salvajes con personas probando o desempaquetando un producto. Llama nuestra atención y vamos corriendo a buscarlo a nuestra tienda de confianza. Si no lo encontramos, pues ya fue, pasó; pero si lo encontramos, una parte de nosotros se emociona, y si tiene descuento... ¡uff, para qué te cuento! Pregúntate: ¿habrías buscado eso si nadie te lo hubiera antojado o tentado? Si la respuesta es no, recuerda que solo es publicidad en forma de tentación.

4. La prueba del ácido para las ofertas

Vale, estamos ante una buena oferta, tenemos el dinero que nos podemos permitir gastar en ello y el producto realmente resuelve un problema que tenemos. Si cumple con todo eso, adelante, ¡no le veo fallas a tu lógica!

5. El poder de la lista

Si puedes, elabora una lista con solo aquello que de verdad tienes que comprar. Si un producto no está en la lista, ni lo voltees a ver.

6. Desarma al equipo de marketing

Las "necesidades" nos bombardean por todos lados: las notificaciones de las aplicaciones te avisan del descuento que se te escapa o de los $100.00 de envío gratis que te "dispara" tu app de comida. ¡Quítalas y apágalas! No permitas que la idea del cuate de marketing que lanzó semejante oferta te haga caer. Recuerda tus objetivos.

7. Distrae a la tentación

Sé que es difícil aguantarse las ganas de adquirir algo que te gustó o que podría solucionarte un problema, pero no por ello debemos comprometernos a adquirir deudas para obtenerlo. Debemos procurar no caer en la trampa; para evitar la tentación, sirve mucho distraernos con cualquier otra actividad.

8. Traduce el precio a tu tiempo

Una manera de sobrellevarlo es cuando ya tenemos el hábito de anotar nuestros gastos. Los números no mienten, así que cuando conviertes ese gusto en cuánto tiempo de trabajo te cuesta juntar esa cantidad de dinero, el gusto ya no parece tan gustoso.


9. Cuidado con el modo acumulador

Siempre sirve checar si ya tenemos eso que queremos. Cuando nos da por derrochar, solemos adquirir dos o tres unidades de lo mismo por ese gancho que nos hace pensar que estamos ante una mina de oro. A veces el pensamiento de escasez nos taladra la cabeza diciéndonos que es mejor tener varios "no vaya a ser que se acabe", o el modo acumulador nos hace guardar todo y al rato ya ni nos acordamos de lo que tenemos. Estas conductas contribuyen en gran medida a gastar de más y endeudarse, ya que no reflejan un plan ni un control.

10. Visualiza la meta, no el paquete

Debemos tener siempre presentes nuestros objetivos antes de gastar. Ojo, no se trata de castigarnos ni de culparnos por ser "débiles". Debemos pensar primero en nuestro objetivo y visualizarnos llegando a la meta, ya sea un ahorro o saldar una deuda. Eso es lo que nos debe mover. Porque sí, es muy bonito abrir y abrir cajas o bolsas con lo que estrenaste, pero ¿qué tal se siente pagar después y no poder llegar a fin de mes?

Y si esto te cuesta mucho, no es porque “no puedas”: casi siempre hay GATILLOS detrás (estrés, aburrimiento, redes, cansancio). En las próximas entradas vamos a aterrizar eso: cómo identificar tus GATILLOS, cómo armar un PRESUPUESTO DE ANTOJOS sin castigarte y qué hacer cuando gastas por ESTRÉS/ANSIEDAD.

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